Después de un Ataque Cardíaco, controle sus Hábitos Alimenticios

Después de un infarto de miocardio, es necesario dejar de omitir el desayuno y la cena antes, según un estudio europeo reciente.

Cada año, se producen unos 120.000 infartos en España: el infarto de miocardio (que es su nombre científico) es responsable de unas 18.000 muertes al año. Causado por la obstrucción de la arteria coronaria (que suministra oxígeno al corazón), el infarto se ve favorecido por varios factores: fumar, colesterol alto, hipertensión, obesidad, estrés, vida sedentaria….

Buenas noticias: entre 1995 y 2010, la tasa de mortalidad a los 30 días del alta hospitalaria disminuyó del 13,7% al 4%. Y, según un nuevo estudio realizado por investigadores de la Sociedad Europea de Cardiología, algunos “malos hábitos alimenticios” deberían ser abandonados después de un ataque cardíaco para aumentar aún más sus posibilidades de supervivencia.

Los investigadores trabajaron con un grupo de 113 voluntarios (73% hombres) de 60 años de media: todos habían sufrido un infarto agudo de miocardio. “Uno de cada diez pacientes que han sobrevivido a un síndrome coronario agudo con segmento de elevación del ST[infarto agudo] muere en un año”, apuntaron los investigadores.

Buen desayuno y cena temprana

Sin embargo, es posible mejorar sus posibilidades de supervivencia modificando algunos de sus hábitos alimenticios, explican: por lo tanto, es necesario tomar todos los días un desayuno sólido (que consiste en un producto lácteo, una fuente de carbohidratos). y fruta fresca) y no cene demasiado tarde (al menos dos horas entre el final de la cena y la hora de acostarse).

Saltarse el desayuno y la cena demasiado tarde y con demasiada frecuencia durante la semana son, según los investigadores, dos “malos” comportamientos asociados con un mayor riesgo de reincidencia: lo aumentarían de 4 a 5 veces.

“Creemos que existe una relación entre estos malos hábitos alimentarios, el estrés oxidativo y la respuesta inflamatoria del organismo”, afirman los investigadores, que publicaron su trabajo en la revista especializada European Journal of Preventive Cardiology. Es bueno saberlo!.

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