Aceites Esenciales: Utilizarlos bien en la Aplicación Cutánea

Los AE (aceites esenciales) pueden ser ingeridos, difundidos en el aire, pero ¿pueden entrar en contacto con la piel?.

“Por supuesto, es incluso una de las primeras formas de utilizarlo”, dice Danièle Festy, farmacéutica y aromatóloga. Los aceites esenciales son lipofílicos, es decir, tienen afinidad con las grasas.

Por eso, diluidos en un aceite vegetal, actúan localmente y no tienen dificultad en penetrar las tres capas de la piel (epidermis, dermis, hipodermis) antes de llegar al torrente sanguíneo y así ser transportados al órgano profundo a tratar.

Como prueba, el aliento de un bebé cuyas plantas de los pies han sido masajeadas con dos gotas de eucalipto AE exhala el aroma de la planta sólo unos minutos después de la aplicación!. “Pero cuidado, el contacto con la piel debe ir acompañado de precauciones”, insiste el especialista.

Mientras que hay algunos aceites esenciales muy suaves (lavanda, palo de rosa, geranio) que se pueden aplicar puros sobre la piel, en una zona muy pequeña en una o dos aplicaciones como máximo, “la mayoría de ellos pueden ser dermocáusticos, es decir, irritantes, si se utilizan durante mucho tiempo o varias veces al día en la misma zona”, advierte el Dr. Festy.

En otras palabras, si se quiere tratar una gran superficie (por ejemplo, un brazo o una pierna) o si hay que volver a aplicarlo (en el caso del reumatismo, en particular), “hay que diluir sistemáticamente el aceite esencial en un aceite vegetal de antemano, preferiblemente adaptado al problema a tratar”, explica el farmacéutico-aromatólogo.

Así, los aceites vegetales de jojoba, argán y almendra dulce (para bebés) están indicados para los problemas de la piel; para el dolor osteomuscular, se elige el aceite de árnica; para una quemadura, el aceite de hierba de San Juan; para un masaje que promueve la circulación sanguínea y linfática, el aceite de calófila.

¿Cómo utilizarlo en masajes?

El aceite esencial se diluye en un aceite vegetal, en una concentración adaptada a la finalidad deseada: como máximo un 1% para uso diario en el rostro, un 3% para el cuerpo y un 30% para un masaje circulatorio o muscular.

Por ejemplo, para aliviar una extremidad dolorida o hinchada, se vierten 2 gotas de wintergreen AE + 2 gotas de Italian Helichryses AE en 5 de aceite vegetal de Árnica y se masajean hasta que se absorben completamente durante 5 a 10 minutos.

El aceite de masaje también se puede preparar con anticipación. Para ello, se vierten 10 gotas de aceite esencial en un frasco de 10 ml y se complementa con aceite vegetal adaptado a las necesidades. Esta mezcla puede conservarse hasta 3 meses, siempre que se coloque en un lugar, lejos de la luz y el calor.

Algunas preparaciones familiares (frasco de 5 ml):

  • Para un masaje que alivia el dolor causado por la artrosis o el reumatismo: 5 gotas de wintergreen EO + 2 gotas de romero alcanforado AE + 3 gotas de eucalipto limón AE, diluido en 5 ml de aceite vegetal de árnica. Masajear tres veces al día durante 3 a 10 días, con unas diez gotas de la mezcla.
  • Para un masaje sedante, anti-nerviosismo: 5 gotas de AE de lavanda + 2 gotas de AE de ylang-ylang + 3 gotas de AE de grano pequeño de naranja amarga diluido en 5 ml de aceite vegetal de avellana (muy fluido).
  • Para preparar los músculos para el deporte: 10 gotas de eucalipto de limón diluido en 5 ml de aceite vegetal de avellana o de calófila.
  • Para prevenir los trastornos estacionales en los bebés: 2 gotas de AE de palo de rosa o ravintsara diluidas en 2 de aceite de almendras dulces, para aplicar en el pecho por la mañana y por la noche durante el período de alto riesgo.

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